Mientras tu te sostenías de el extremo de la cuerda, cada día, con más fuerza, la tiraba hacia mi indefinido cuerpo, pero de que me servían las fuerzas si tu indiferencia cortaba mis anhelos que tenía junto con el tiempo, tu desinterés provocaba que la cuerda se fuera haciendo tan infinita como las noches de invierno... Aceptación es una cosa, saber vivir con ella es otra.
La realidad, me mostraba frente a mis ojos el bienestar tuyo junto con otros y que yo no era más que un retroceso en tu vida, que más se podía decir... Tan solo te deje ir, sin decirte adiós te miré con mis ojos brillosos y sosteniendo una cuerda que estará sola, por algún tiempo indefinido hasta que el destino decida amarrarla de nuevo en otra alma. Sabia fue la vida en ponerte frente a mi pero más sabia es dejar que la naturaleza te deje partir para que crezcas con una sonrisa y mirando el pasado con alegría.
Ahora es un tan solo yo.
Escucha!
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1 comentarios:
que lindo ♥
te entiendo completamente !